jueves 24 de septiembre de 2009

LOS ARCOS DE LOS CARDUCOS


Por allá el 400 a.C cuando Atenas, Esparta y Persia eran las potencias del mundo conocido, y la cultura griega brillaba con luz propia, existía en Asia menor, en la zona montañosa comprendida mas o menos entre Armenia y el norte de la actual Iran ( vease mapa ), el país de los carducos. Eran estos un pueblo bárbaro y sanguinario que gustaban de mutilar y torturar a los prisioneros de guerra y si no eran de guerra también, los muy brutos. Combatir contra ellos era harto difícil, ya que procuraban llevar la lucha a las montañas donde vivían y no salían a campo abierto. Rehuían también el cuerpo a cuerpo, pues la tecnología defensiva de armaduras y corazas no era lo suyo. Utilizaban hondas, rocas y arcos. Y aquí es donde yo quería llegar. Paso a transcribir el texto incluido en el libro de Michael Curtis Ford "La Odisea de los Diez Mil" en el cual aparece la descripción los arcos carducos.
"....mientras el enemigo nos atacaba violentamente de cerca, no solo con las habituales hondas, piedras y rocas, sino también con unos arcos que no habíamos visto antes y que desmoralizaban incluso a los guerreros espartanos. Eran arcos reforzados, ya que a la pieza principal de fina y fuerte madera le pegaban en el "vientre"_ y con este término me refiero a la superficie que queda del lado del arquero cuando dispara_ una fina capa de cuerno con objeto de darle mayor dureza y resistencia. Lo mas importante, sin embargo, era la gruesa capa de tendón de buey o ciervo que fijaban a la parte exterior y que en el momento del lanzamiento, al estirarse y luego recuperar su forma original, daba al arma mayor elasticidad y potencia que el arco hecho solo de madera.
Estos arcos no eran solo poderosos, sino también enormes: altos como un hombre, para dispararlos el arquero debía apoyar un pie en el extremo inferior de la vara y extender el brazo casi por completo hacia atrás con el fin de tensar la cuerda. Las flechas eran tan largas como las jabalinas de los peltastas, y de hecho los cretenses, los mejores lanzadores de jabalinas del ejército heleno, guardaban todas las que encontraban y las usaban como tales, después de añadirles una presilla para pasar el dedo y lanzarlas mejor. Antes de reparar en el poder de aquella armas formidables, perdimos dos hombres: Leónimo, un espartano que murió después de que una de esas flechas atravesase su escudo de roble macizo y bronce, su coraza y sus costillas; y el arcadio Basias, quien ante la estupefacción y la congoja general fue alcanzado en el cráneo, y la mitad de la flecha salió por el otro lado de su cabeza, a pesar de que llevaba un pesado casco de bronce."

lunes 22 de junio de 2009

EL ARQUERO DEL RIO DE LA PLATA

En aquel desvencijado garaje donde entrenábamos, Alejandro Gonzatto me contó durante un descanso sus primeras e impactantes vivencias de la infancia como arquero. Parte del relato es fruto de mis deducciones e investigaciones. Alla va. El pequeño Alejandro recorría la llanura uruguaya ( hasta que su madre lo llamaba para comer) con su humilde rama de árbol convertida en arco. Con su "arco" era el rey del río Santa Lucia. Su fuerza estaba en la ilusión. Temible adversario, pues. Con ilusión, una rama de árbol convertida en arco representa de una fuerza arrolladora. Una fuerza que sale del corazón y del alma, y que sin lugar a dudas, imprime al arquero el "que" de su personalidad. Pensemos, pensemos en ello.
Un día de verano, correteando por las calles de su pueblo se topo con Marcelo el carpintero. Mirándolo con curiosidad Marcelo le pidió el "arco" para observarlo, y frotándose la barbilla le dijo: "Alejandro te voy a fabricar un arco de madera". Los ojos de nuestro pequeño héroe se abrieron como platos. ¡¡¡Ahora podría conquistar todo lo que quedaba hasta el Río de La Plata!!!. No hace falta explicar como estaba Alejandro el día que tuvo el arco en sus manos. Los habitantes del lugar y alrededores lo llamaban : El Arquero del río de La Plata. Ese era Alejandro, si señor.
Pero un día Alejandro descubrió que no siempre se gana. En una de sus valerosas incursiones por "terreno inexplorado"tropezó en una zanja ( seguramente "una trampa de sus enemigos", mmmh) y el arco se rompió en dos (......).
La tarde caía y las lágrimas del pequeño arquero también. No era un sollozo, sino el lloro silencioso propio de los héroes en sus momentos de infortunio. Solo, allí en la llanura, cabizbajo, volviendo a casa, su silueta recortada en el crepúsculo era observada por diversos habitantes de la llanura, pequeños animales, algún ñandu,una pareja de zorros grises, diversas aves que cruzaban el cielo, un gaucho que volvía a casa montado en su caballo. Todos se preguntaban lo mismo: ¿ Que haría ahora el gran arquero ?.
La respuesta la tuvieron al día siguiente. Cuando se trata de un gran arquero, incluso sin arco es bueno, porque antes que arqueros somos lo que tenemos dentro. Y Alejandro tenia y tiene eso que hemos dicho antes, ilusión. Temible adversario pues. Alejandro volvió a coger su rama de árbol y su leyenda continuo. Aun hoy, muchos años después, por allá al sur de Uruguay, entre el río Santa Lucia y el río de La Plata se le recuerda. Su figura corriendo y disparando su arco ha quedado impresa en muchas retinas. Dicen algunos haber visto bandas de zorros practicando una extraña ceremonia en el sitio donde cayó y se le rompió el arco.
El porque de que no le construyeran otro arco es otra historia que quizás contemos otro día. Parece ser que el carpintero Marcelo se fue del pueblo, pero no parece muy claro.
En todo caso, Alejandro, ahora viviendo en Barcelona, es un consumado arquero en posesión de un magnifico arco. Y sobretodo en posesión de una ilusión a prueba de bomba.
Felicidades Alejandro por haber cumplido tu sueño.


Foto: Eduard Pallares

miércoles 18 de marzo de 2009

EL MONTARAZ

A caballo de lo que sucedió y de lo que va a suceder, se mueve un montaraz por la densa bruma de los Bosques del Destino; eligiendo la senda ora por camino franco ora por senderos vírgenes, siempre atento a los posibles peligros del camino. En los momentos en que la niebla perdona un poco, se puede ver que se trata de un montaraz arquero. Su paso no es lento ni rápido, es mas bien un paso entre decidido y prudente propio del que sabe que hay cosas que hacer y que hay que hacerlas con sumo tiento. Así lo exige el tiempo de cambios por el que discurre ahora el devenir de la Tierra Media. Algunos dicen haberlo visto por el Valle Rojo, en lo que parecen maniobras para un primer intento de reorganización en el frente de los vados. Guerreros heridos y otras gentes llegados de la vieja fortaleza de la costa, aseguran haberlo visto luchando en las murallas. Parece que en los bosques helados del norte se habla de alguien muy parecido a el. Esta claro que en el corazón de este montaraz-arquero, hay algo que le permite caminar por la niebla y no desfallecer en la lucha contra las fuerzas de la Oscuridad. Es una gran noticia porque de esta estirpe hay pocos.
Después de los episodios: “El misterio del Resplandor Negro”, “El Rey débil” y “El Arquero envidioso”, el espíritu y ánimo de nuestro héroe sigue intacto. Los nuevos y buenos indicios llenan de esperanza a las buenas almas de la Tierra Media.

La foto es de Longoni.

lunes 2 de marzo de 2009

LA ARQUERA, EL MONITOR Y UNA FURGONETA

Aun recuerdo aquel soleado día que me presentaron a Luz. La expresión de su rostro denotaba la ilusión por lo nuevo, la ilusión de estar en umbral de una puerta, que daba paso a algo esperado desde hacia tiempo. Aprender tiro con arco. Por fin conoció a la persona que, según una buena amiga, podría ayudarla. " El tío de Merche, aquel que tiene una furgoneta".
Ese mismo día se pusieron a recorrer el camino, ( no con la furgoneta ) . Primeros pasos, primeras dudas, descubrimientos, avances, retrocesos, eso de la suelta!..., que difícil!!, pero al día siguiente ya le sale.
Enseguida vi que si seguía así seria buena. Se lo decía y no se lo creía, "lo dices para animarme", pero yo estaba seguro de que no me equivocaba.
Esa actitud, esa fuerza, esa determinación, esa constancia y....ese carisma. Con esa mirada que fulmina la diana, ( y al que tiene delante, cuando algo no le gusta ). Y así fueron pasando los días, las semanas y los meses, flecha tras flecha. Con su primer arco, un sencillo Samick recurvado de madera consigue su primer gran éxito. Queda campeona (modalidad arco desnudo), en el prestigioso Torneo de la Merce del año 2006, venciendo a arqueras contrastadas como Esther Rodriguez, subcampeona de España y a Rosa Beltrán, cinco veces campeona de este trofeo y varias veces campeona de España y medallista en mas de una modalidad. Y lo consigue tirando con técnica de tiro intuitivo, en vez de hacerlo con la técnica- string-walking-, que es la propia de la modalidad de arco desnudo y con la que se consigue una mayor precisión, ah! y con flechas de iniciación. Sencillamente extraordinario. Si antes de esto no habían dudas, después aun menos; Luz se convertiría en una gran arquera. A partir de aquí, continua progresión ascendente. Mucho trabajo y bien hecho, con el aprendizaje de la técnica -string-walking- y en todos los aspectos restantes, técnica, físico, psicológico, pruebas de material constantes, búsqueda de las flechas adecuadas, cursillos con el staff técnico de la Federación Catalana ( excelente trabajo de Josep Gregori y Enric Sanllehy, venerables gurus de la arquería nacional ). Y durante y después, continuo goteo de medallas y trofeos por aquí y por allá. Una medalla de bronce en el campeonato de España al aire libre (Salamanca,mayo 2008), arrancada de una lluvia salvaje .
Y llegamos al día de hoy con su mayor éxito hasta el momento, el 15 de febrero del 2009 en Madrid, Luz se proclama....CAMPEONA DE ESPAÑA DE SALA.

Te sientas y descansas,
desde lo alto miras el camino,
te sientes bien.

Felicidades Luz, y gracias por dar esa excelsa pincelada de estilo al tiro con arco.
Continuara......
Ah! por cierto, la furgoneta ya no la tengo.

miércoles 18 de febrero de 2009

LOS CRACKERS




Todo empezó en el torneo por equipos que cada año hacia el final, se celebra en Sant Celoni.

El equipo formado por Eduard, Alejandro y un servidor dieron guerra hasta el final y aunque no ganaron, dejaron impronta de estilo y buen hacer. Ahora participan en la liga catalana de bosque y lo hacen con su ultimo fichaje: Bernat Pallarés, "el arquero mas rápido del Oeste", el cual después de dos jornadas, va primero en su categoría. Ellos son los Crackers. En la foto, de derecha a izquierda: Eduard Pallarés, Francesc Carreño, Alejandro Gonzatto y Bernat Pallarés,

sábado 27 de diciembre de 2008

PLINIO PARDO


Arquero veterano de los tiempos heroicos, en los cuales la arquería nacía al conocimiento en Catalunya. A resto de Península Ibérica llego mas tarde. Finales de los años 40, cuando el material tenia mucho que mejorar y todos se apañaban como podían, metiéndole ingenio a la cosa, con ese entusiasmo tan propio y característico de aquella época. Arquero autodidacta, Plinio tira con long-bow. Cuando nos conocimos, se llevo una grata sorpresa al ver que yo tambien tiro con este tipo de arco. Como monitor le puse al día en el mundo de la arquería. Desde entonces nos une una gran amistad y a raíz de ello, Plinio me regalo su arco "Indian" del 1952. Una autentica joya de la arquería.
Plinio siempre tiene alguna buena historia que contarnos. Hombre polifacético, además de arquero, es un gran artista pictórico que llego a ser profesional, experto aeronáutico, fotógrafo, un artesano extraordinario que se ha fabricado algunos arcos. Y todo eso englobado en una cualidad poco común, la humildad.

lunes 22 de diciembre de 2008

EL FIN DE UN CICLO


Una vez decidí que era necesario ayudar a que una buena causa triunfara. Decidí hacerlo por amor al deporte, porque consideré , y considero que un club de tiro con arco, ni de cualquier deporte, debe desaparecer, y porque, después de largos años dedicados al deporte, a su estudio y práctica, me sentía preparado y capacitado para ello. Mi ayuda resulto decisiva para que todo saliera bien. Es así y así de claro hay que decirlo. Y porque no, si es verdad. Tampoco hubiera salido bien sin Marc Ruiz en escena. De hecho, el ya estaba antes de llegar yo, aguantando el Club con la ayuda de tan solo dos o tres compañeros. Entre los dos lo logramos. Luego vinieron los demás compañeros de la Junta, escogidos por Marc y yo. Después de cinco años, el Club creció y se consolido. Luego aparecieron las envidias, los malentendidos, las diferencias de criterio mal digeridas, las "camarillas", las mentiras, los caracteres flojos, las traiciones, los errores.....y otras enfermedades que nos cogen a los humanos. No voy a decir nombres ni a señalar a nadie. ¿Para que? Cada uno ya se sabe lo suyo y que cada cual averigüe que es lo que tiene que aprender. Además seria muy complejo. Sencillamente es el fin de un ciclo. Veremos que ocurre a partir de ahora. Yo por mi parte, tengo la conciencia muy tranquila y nuevos horizontes y aventuras me esperan.